Había una manzana sobre la mesa
mañana estaba podrida, agusanada,
pasadomañana volví a mirarla
menos brillo, quizá. No se ha movido.
Nada sin mi mano se mueve en esta casa.

Ayer voy a comprar la manzana
que debí comer mañana cuando todavía
no había llegado a teñir su color.
En los siete días próximos olvidé el tiempo
que la vi junto a la estufa, quieta,
antes que el olor me recordara
que hoy mi casa no huele como ayer
y que ayer, siempre olerá a manzana.

Estampas
Contacto
Para navegar